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Memorias Personales y Profesionales de un Veterinario Extremeño

A_CONTRERAS_VLIBRO RECOMENDADO por A.J. García-Fernández

Título: Memorias Personales y Profesionales de un Veterinario Extremeño.

Autor: Antonio Contreras Villalobos

Año de publicación: 2013           Editado por Diego Marín Librero-Editor

El autor: D. Antonio Contreras Villalobos nació en 1927 en Talavera la Real (Badajoz) en el seno de una familia de ambiente ganadero, lo cual fue determinante en su elección vocacional por la medicina y la producción animal; vocación que, a su vez, transmitió a sus hijos, uno de los cuales es Catedrático de Sanidad Animal en nuestra Universidad, el profesor Antonio Contreras de Vera. D. Antonio Contreras Villalobos estudió veterinaria en la Facultad de Veterinaria de Córdoba (1946-1951). Tras superar las correspondientes oposiciones ingresó en el Cuerpo de Inspectores Municipales Veterinarios en 1953, fue nombrado Veterinario Titular de Badajoz en 1973, Asesor Veterinario en la Unidad Móvil de Fraudes del estado en 1983 e Inspector Veterinario de Aduanas en 1985, labor que desarrolló hasta su jubilación en 1991. Llevó a cabo, también, una extensa e intensa actividad en el ejercicio libre de la profesión en el sector ganadero y en la clínica de animales de compañía (abrió la primera clínica de pequeños animales de Extremadura).

En este libro de «sus memorias», D. Antonio recopila de manera informal un buen número de anécdotas (seguramente no todas) personales y profesionales de toda una trayectoria vital profesional y humana dedicada a la veterinaria.

El libro es presentado por D. Juan José Badiola Diez, Presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios de España y por D. Julio López Gimón, Presidente del Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Badajoz. D. Antonio divide sus memorias en nueve capítulos (Salud Pública, Sanidad Animal, Reproducción, Historial Profesional, Casos Curiosos, etc), entre los que destacaría el de «Casos curiosos», quizá porque incluye casos relacionados con la toxicología o el dedicado a su «Historial profesional» en el que aborda casos como el del, tristemente famoso, «aceite de colza«. No faltan anécdotas curiosas e interesantes sobre hechos relacionadas con antitiroideos, estrógenos, etc. utilizados en el engorde fraudulento de ganado y que el autor investigó durante su labor en la lucha contra el fraude.

La lectura del libro es amena, con un estilo sencillo, claro y directo. El autor  consigue de esta manera que el lector (muy probablemente veterinario) pase un rato entretenido recordando, e incluso aprendiendo, cosas interesantes de la profesión veterinaria.

Quizá también por mi condición de Profesor de Deontología y Veterinaria Legal (o Medicina Legal Veterinaria) ha sido muy instructivo para mí llegar a ver en estas memorias relatos en los que D. Antonio «dice sin decir» o «habla sin hablar» sobre asuntos y temas que dejan entrever, por un lado, su compromiso con la ética y honradez profesional; y, por otro lado, su oposición contra lo de deshonesto y de desprestigio que puede haber en nuestra profesión. La figura 16, con la «siempre presente oveja negra» en primer plano, resulta muy ilustrativa y, yo diría que, con la inconfundible marca de D. Antonio Contreras.

Si tuviera que destacar una sola cosa del libro, me quedaría con las dos expresiones a las que el autor recurre en todo momento y que han estado presentes a lo largo de su vida profesional: «en biología todo es posible» y «el sentido común» (el menos común de los sentidos).

Desde aquí, mi felicitación y las gracias a D. Antonio Contreras Villalobos por haber compartido con nosotros estos recuerdos tan entrañables, didácticos, graciosos y curiosos de toda una vida dedicada a esta maravillosa profesión.